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Si trabajas todos los días con perros o gatos, conviene elegir un scrub cuya tela tenga una superficie lisa, compacta y con poca vellosidad. Este tipo de superficie ofrece menos irregularidades donde el pelo puede quedar atrapado que una tela afelpada, con fibras sobresalientes o con mucho pilling.
Los tejidos de poliéster y las mezclas de poliéster con fibras elásticas son opciones que vale la pena comparar, especialmente cuando el acabado final es liso y poco velloso. Sin embargo, no basta con leer “poliéster” en la etiqueta: dos telas con una composición parecida pueden tener superficies muy diferentes según su estructura, tejido y acabado.
Los estudios sobre superficies textiles muestran precisamente que la rugosidad no depende únicamente de la composición de fibras. La estructura del tejido puede modificar de manera importante la topografía y las irregularidades de la superficie. Fibers
Por eso, para reducir la cantidad de pelo de mascota que se queda sobre el uniforme, conviene evaluar la fibra y la superficie final de la tela, no solamente uno de estos factores.
Para un veterinario, auxiliar veterinario, groomer o cualquier profesional que tenga contacto frecuente con animales, las telas más interesantes suelen compartir varias características.
En la práctica, muchos scrubs de poliéster o poliéster con spandex pueden presentar estas características. Eso los convierte en una opción razonable para comparar cuando el objetivo principal es evitar que el uniforme termine cubierto de pelo después de manipular perros o gatos.
Pero hay una diferencia importante entre decir “este tipo de tela puede ser menos propenso a retener pelo” y afirmar que cualquier tejido sintético repele automáticamente el pelo de mascotas. La composición por sí sola no permite llegar a esa conclusión.
La superficie de una tela no es completamente plana. Los hilos, fibras sobresalientes, zonas de pilling y diferentes estructuras de tejido crean pequeñas irregularidades.
Cuando una tela tiene mucha vellosidad superficial, existen más fibras que pueden entrar en contacto y generar fricción con materiales externos. Los estudios sobre tejidos con superficie vellosa muestran que las fibras que sobresalen de la tela modifican de forma importante su comportamiento de fricción y contacto.
Por eso, si trabajas en contacto constante con pelo animal, una superficie poco vellosa y relativamente lisa suele ser una opción más práctica que un tejido con acabado esponjoso, afelpado o muy texturizado.
También hay que recordar que incluso dentro de una misma fibra, como el poliéster, la rugosidad puede cambiar según la estructura, los tratamientos aplicados y los ciclos de lavado. Polymers
El pelo de perro y gato es ligero. Además del contacto físico con la superficie de la tela, la electricidad estática puede favorecer que fibras y partículas ligeras permanezcan adheridas a una prenda.
Esto es importante porque existe una idea equivocada frecuente: pensar que todo tejido de poliéster es automáticamente anti-static.
No es así.
El poliéster puede acumular carga electrostática. De hecho, investigaciones sobre textiles de poliéster han desarrollado tratamientos específicos precisamente para mejorar su capacidad de disipar esta carga. Coatings
También se ha medido una acumulación electrostática considerable en textiles de poliéster bajo determinadas condiciones ambientales, lo que demuestra que la fibra por sí sola no garantiza un comportamiento anti-static. PubMed
Por eso, si un scrub cuenta con una propiedad anti-static, puede ser una característica interesante para quien trabaja alrededor de pelo animal.
No conviene deducirla únicamente a partir de la palabra “poliéster”.
El poliéster es una de las primeras opciones que vale la pena revisar, pero sería demasiado absoluto decir que cualquier tela de poliéster repele mejor el pelo que cualquier otra fibra.
Su ventaja potencial aparece especialmente cuando el tejido terminado tiene:
Un poliéster con una superficie áspera o muy texturizada puede comportarse de forma diferente a otro poliéster mucho más liso.
Por eso, al comparar dos scrubs no conviene decidir únicamente porque uno diga “poliéster”. Hay que observar cómo está construida y terminada la tela.
Tampoco es correcto afirmar que todo algodón 100% atrae necesariamente más pelo.
Las telas de algodón pueden fabricarse con estructuras y acabados muy diferentes. Algunas tienen una superficie bastante compacta y uniforme; otras presentan más fibras superficiales, sensación suave o aspecto ligeramente velloso.
Para alguien que trabaja de forma constante con perros y gatos, una tela con mucha vellosidad superficial no suele ser la primera opción, independientemente de que esté hecha de algodón, poliéster u otra fibra.
Por eso, si estás comparando algodón con un scrub sintético, revisa especialmente:
La etiqueta de composición ayuda, pero no permite predecir por sí sola cuánto pelo de mascota quedará adherido al uniforme.
Una mezcla de 95% poliéster y 5% spandex es habitual en scrubs que buscan combinar una base sintética con elasticidad.
Desde el punto de vista del pelo de mascotas, puede ser una combinación interesante si la tela terminada también presenta una superficie lisa, compacta y poco vellosa.
Sin embargo, el porcentaje de fibras no demuestra por sí solo que la tela sea:
Por ejemplo, los uniformes JelriSoFit Classic actualmente utilizan una composición de 95% poliéster y 5% spandex. Esta información permite conocer la composición y las características de elasticidad declaradas del tejido, pero actualmente no existe en la ficha del producto una prueba específica de resistencia a la adherencia de pelo de perro o gato. JelriSoFit
Por lo tanto, esta composición puede formar parte de la comparación cuando se busca una tela sintética, elástica y de superficie lisa, pero no debe interpretarse por sí sola como una garantía de que el pelo no se adherirá.
Puede ser una característica útil, especialmente porque reduce uno de los mecanismos que pueden favorecer la atracción de fibras ligeras hacia la ropa.
Pero anti-static debe ser una propiedad real del tejido, no una conclusión basada únicamente en su composición.
Existen textiles diseñados específicamente para disipar carga mediante fibras conductoras, recubrimientos o tratamientos especiales. La investigación sobre textiles ESD muestra que la capacidad antiestática depende de cómo está construido y tratado el material. Applied Sciences
Si el objetivo principal es trabajar alrededor de perros y gatos, una tela lisa que además tenga una propiedad anti-static puede ser más interesante que otra que solo indique el porcentaje de poliéster en su etiqueta.
No. Son características diferentes.
La resistencia al pilling mide la tendencia de una tela a desarrollar bolitas, pelusa y otros cambios superficiales provocados por el uso y la fricción. Estándares como ISO 12945 evalúan específicamente la propensión de los tejidos al pilling, fuzzing y matting. ISO 12945
Esto no es lo mismo que medir cuánto pelo de perro o gato se adhiere a una tela.
Sin embargo, para alguien que trabaja con mascotas, una buena resistencia al pilling puede seguir siendo una característica complementaria interesante porque ayuda a evitar que la superficie del uniforme desarrolle muchas bolitas y fibras levantadas con el uso.
La forma correcta de interpretarlo es:
Una característica no demuestra automáticamente la otra.
Si trabajas en veterinaria, cuidado animal, estética canina o cualquier entorno donde estás en contacto constante con perros y gatos, puedes hacer una primera selección revisando estos puntos.
Observa la tela de cerca. Una superficie compacta y poco vellosa suele ser preferible a otra con sensación afelpada o muchas fibras sobresalientes.
Si visualmente puedes ver mucha pelusa, fibras levantadas o una textura muy pronunciada, habrá más superficie irregular donde el pelo puede entrar en contacto con el tejido.
Son opciones razonables para empezar la búsqueda, especialmente cuando el acabado es liso.
Pero compara la tela terminada y no únicamente el porcentaje de fibra.
Si tienes dos opciones con superficies similares y una de ellas cuenta con una propiedad anti-static, puede ser una característica interesante para un entorno con mucho pelo animal.
Una prenda que desarrolla mucha pelusa y bolitas después de poco uso pierde parte de la superficie lisa que inicialmente podía resultar conveniente.
Por eso, una buena resistencia al pilling puede ser un criterio complementario cuando buscas un uniforme para contacto frecuente con perros y gatos.
Si tu prioridad es que se adhiera menos pelo al uniforme, normalmente vale la pena tener más cuidado con telas que presenten:
Esto no significa que una prenda con una de estas características sea imposible de utilizar. Significa que, cuando el objetivo principal es reducir la cantidad de pelo adherido, existen otras superficies que pueden ser más convenientes.
Para trabajar alrededor de perros y gatos, los scrubs que más vale la pena buscar son aquellos con una superficie lisa, compacta, poco vellosa y con baja tendencia al pilling.
Los tejidos de poliéster y las mezclas de poliéster con spandex son opciones frecuentes que pueden funcionar bien cuando presentan este tipo de acabado. Sin embargo, no todos los tejidos de poliéster se comportan igual y esta fibra tampoco debe considerarse automáticamente anti-static.
La electricidad estática también puede influir en la adhesión de materiales ligeros, por lo que una propiedad anti-static puede ser un punto adicional a favor.
El algodón tampoco debe descartarse únicamente por su nombre. Lo importante es observar si la tela terminada tiene muchas fibras superficiales, textura afelpada o una tendencia marcada a desarrollar pelusa.
De la misma manera, anti-pilling no significa automáticamente pet-hair resistant. Una propiedad controla la formación de bolitas y cambios superficiales del tejido, mientras que la otra se relaciona con cuánto pelo animal queda adherido.
En resumen, si buscas un uniforme que se llene menos de pelo durante una jornada con animales, prioriza esta combinación:
La composición de fibras es una buena primera referencia, pero para saber qué uniforme es menos propenso a llenarse de pelo de perro o gato también hay que observar cómo está construida y terminada la tela.