Guardias interminables, casos difíciles, días que parecen imposibles. Y aun así, Sofía sigue. Porque encontró en la medicina no solo su vocación, sino también su voz.
@sofiaaylincMédica en internado · Creadora de contenido médico
Quién es y qué hace
Sofía está terminando sus últimos días de internado médico. Quien haya pasado por ese proceso sabe lo que eso significa: guardias que se extienden más de lo humano, casos clínicos que no siempre tienen un final feliz, y un cansancio que se acumula en el cuerpo y en la mente.
Pero en medio de todo eso, Sofía hace algo más: crea contenido para redes sociales. No el tipo de contenido técnico y distante que aleja a la gente de la medicina — sino el tipo que acerca. Explica con palabras simples qué está pasando en el cuerpo, por qué ocurren las cosas, cuándo hay que preocuparse y cuándo no. Porque para ella, la medicina no debería ser un idioma que solo hablan los médicos.
Por qué eligió este camino
Sofía no creció diciendo que quería ser doctora. Lo que sí tuvo siempre fue una curiosidad que no se apagaba.
Era la niña que hacía deportes, que nadaba, que jugaba flag — y que al mismo tiempo se hacía preguntas que pocos niños se hacen. ¿Cómo sabe el cuerpo que tiene que dormir? ¿Cómo sabe que tiene hambre? ¿Por qué suceden las cosas que suceden dentro de nosotros?
Esa curiosidad la fue llevando, sin que ella lo planeara del todo, hacia la medicina. Y cuando entendió que esa carrera le permitiría no solo responder esas preguntas sino también acompañar a otros en los momentos más vulnerables de sus vidas, la decisión estuvo clara.
"Elegí medicina porque me encanta cómo puedes tocar la vida a los demás."
Lo que cree sobre la medicina
Para Sofía, lo más valioso que puede hacer un médico no siempre está en el procedimiento o el diagnóstico. Está en la conversación. En ser capaz de mirar a un paciente asustado y decirle: lo que sientes es real, tiene una explicación, y hay formas en que podemos mejorar.
Sabe que hay mucha gente que lleva síntomas sin nombre, miedos sin respuesta, enfermedades que no entienden del todo. Y esa incertidumbre, muchas veces, es tan difícil de cargar como la enfermedad misma.
"Ser esa voz que le da sentido a algún miedo, algún síntoma, alguna enfermedad. Eso es lo que más valoro de este trabajo."
Por eso combina la consulta con la creación de contenido. Porque si puede llegar a alguien antes de que tenga miedo, antes de que no sepa qué hacer, ya está haciendo medicina.
El momento que no olvida
Fue en pediatría. Una paciente pequeña con un diagnóstico muy complicado, un pronóstico que no pintaba bien. El tipo de caso que pone a prueba a todo el equipo — y también a uno mismo.
Pero el hospital entero trabajó junto. Médicos, enfermeras, laboratorio, cada persona en su lugar haciendo lo que le correspondía. Y al final, esa niña salió del hospital. Se fue a casa con su mamá.
No hay mucho más que decir sobre ese momento. A veces las cosas más importantes no necesitan muchas palabras.
Cómo se mantiene en pie
El internado no es solo física y mentalmente agotador — también pone a prueba la relación que tienes contigo misma. Sofía lo sabe, y ha aprendido a cuidarse de maneras que quizás no están en ningún manual de medicina.
A veces es una canción en repeat hasta sentirse recargada. A veces es una rutina de skincare completa antes de dormir. Y a veces es abrir un cuaderno y escribir los pequeños logros del día: hoy no lloré en la guardia. Hoy comí. Hoy dormí tres horas.
"Para mí, recargarme totalmente es ser amable conmigo misma."
Una lección que, dicho sea de paso, también aplica para sus pacientes.
Hacia dónde va y qué les dice a los que empiezan
En diez años, Sofía se imagina como especialista — pediatría, con una posible subespecialidad en oncología o infectología. Se imagina dando clases, viajando, y sí, todavía creando contenido. Porque ese puente entre la ciencia y la gente que no entiende la ciencia es algo que no quiere soltar.
A su yo del futuro le tiene un mensaje que carga mucho:
"Gracias por no dejarte apagar. Por seguir creyendo en ti aún cuando los demás no lo hacían. Gracias por no rendirte cuando las cosas parecían imposibles."
Y para quien quiera seguir sus pasos, el consejo es honesto y directo:
Hazlo aunque tengas miedo. Eso vale doble. No necesitas tener todo resuelto para empezar — nadie lo tiene. Y en el camino, no te olvides de cuidarte.
"Tú eres tu proyecto más importante."