Historias · Enfermería
Andrea encontró su vocación casi por accidente. Hoy, cuida a los más pequeños con la misma empatía que le enseñó un paciente que ya no está.
Andrea Manzanares · @andreamanzzEnfermera · IMSS · Salud escolar infantil
El comienzo
Nadie llega a la enfermería exactamente como planeó. Andrea tampoco. En el bachillerato, entre la presión familiar y las dudas propias de la edad, tomó una decisión casi por descarte: quería algo relacionado con la salud, pero no los años interminables de medicina. Eligió enfermería casi sin pensarlo demasiado. Lo que no sabía es que esa elección la llevaría exactamente donde tenía que estar.
El trabajo de hoy
Actualmente Andrea forma parte de un equipo contratado por el IMSS para atender salud escolar infantil: visitan colegios, miden agudeza visual, revisan la salud bucal y ofrecen ese primer nivel de atención que muchos niños no recibirían de otra manera. Un trabajo discreto, silencioso, pero que deja huella.
La historia que no olvida
Hubo un paciente que estuvo hospitalizado durante semanas. Andrea fue su enfermera, hasta que el servicio la trasladó y él continuó su deterioro en otra sala. Semanas después, cuando ya ni esperaba saber de él, apareció su familia. El paciente había dejado un mensaje en sus últimas palabras: quería agradecerle. Quería que supieran que ella había hecho la diferencia.
"Siempre he dicho que un paciente te recuerde es muy gratificante. Que puedas impactar tanto en la vida de alguien... creo que eso lo es todo para mí."
Ese choque de emociones —gratitud, pérdida, propósito— es lo que Andrea describe como el momento más significativo de su carrera. Y también la razón por la que cada mañana pregunta a sus pacientes: ¿cómo te sientes hoy?
Lo que la mantiene en pie
Sin café, sin fórmulas complicadas. Andrea tiene dos rituales: comer a sus horas y dormir sus ocho horas cuando puede. Simple, humano, honesto. Porque para cuidar bien a los demás, primero hay que cuidarse a una misma.
El futuro que imagina
En diez años se ve dentro del IMSS como enfermera de planta, con una especialidad quirúrgica. El quirófano la atrae: la precisión, la concentración, ese espacio donde cada segundo importa. También se imagina con una familia, un perro, y la satisfacción de poder decirle a sus hijos: "lo logramos."
Su consejo para quien empieza
No te rindas, aunque el camino sea diferente al de los demás. No siempre se avanza al mismo ritmo, y eso está bien. Si persistes en lo que realmente quieres, llega. Las cosas pasan cuando tienen que pasar — y a veces lo que parece un obstáculo es exactamente la lección que necesitabas.
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