Una camilla frente al ma – Enfermero Pablo Iñárritu

Artículo publicado en: 22 ene 2025 Autor del artículo: Admin我的商店
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Yo soy Pablo, enfermero en cuidados paliativos. Trabajo en la costa de Nayarit, acompañando pacientes que ya no quieren morir entre tubos y monitores. Atiendo a quienes eligen irse en su casa. O en su playa.

María tenía 63 años. Cáncer de ovario, etapa terminal. Decidió no volver al hospital. “Si me muero, que sea oliendo el mar”, dijo la primera vez que la visité. Me pidió algo que al principio creí imposible: una última tarde frente al océano.

Con ayuda de voluntarios y su familia, armamos un traslado discreto. En una camioneta, con oxígeno portátil y sueros colgando de ganchos improvisados. Acomodamos su camilla frente a la playa, bajo una palapa.

Ella apenas hablaba, pero me pidió que le pusiera música de boleros. Le tomé la mano, le humedecí los labios, ajusté el flujo de oxígeno cada 10 minutos. Respiraba profundo, como si quisiera llevarse todo ese aire salado consigo.

Al atardecer, dejó de respirar.

Su hija me abrazó:
“Gracias por permitirle despedirse como quería. Se fue en paz.”

Esa noche limpié el equipo con calma, sabiendo que cumplimos un deseo que ningún medicamento podía ofrecer.

Aprendí que en algunos casos, la dignidad del final es el acto más profundo de cuidado que podemos brindar. Cumplir el deseo de María no solo alivió su dolor físico, sino que le devolvió el control y la paz en su despedida. Este acompañamiento humano trasciende cualquier medicina; es el verdadero corazón de mi labor.

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